Thursday, December 12, 2013

Mandela sin una reflexión de Castro


El largo silencio de Fidel Castro, acostumbrado a mostrarse en todo momento, despierta sospecha sobre su estado físico. La última de sus reflexiones fue el pasado veintisiete de agosto del presente año donde hablaba necedades sobre la crisis política y militar en Siria, asegurando un apocalipsis devastador a nivel global. Ahora, cuando Nelson Mandela ha muerto, seguimos sin escuchar al comandante pronunciándose sobre el suceso. Parecería que su debilidad no le permite hacer una reflexión donde evoque, mediante una catarsis revolucionaria, las virtudes del líder sudafricano. Tal vez, está asumiendo el rol de siempre, desde la incógnita absurda en torno a su vida, convertida en secreto de estado, para luego aparecer vanagloriándose antes quienes lo creían viajando por el camino sin retorno de la muerte. Todo es posible en Fidel mientras respire y tenga lucidez. ¿Por qué? Las personas con trastornos de personalidad, y Castro lo tiene, compensan su angustia haciendo sufrir a los demás, gustan de mantener la atención sobre ellos, regularizan las pasiones en torno a su figura para mostrarse imprescindible aun cuando su capacidad haya disminuidos. Necesitan ser referencia, trascender en la orgía del disparate y dominar la escena sin rival. Normalmente, no respetan el orden que construyen, pisan con rabia a sus adversarios para luego dormir tranquilo aunque le hayan causado una muerte injustificable. Consideran, además, y contra toda lógica, a sus acciones legítimas o necesarias y terminan culpando a los demás de sus desventuras.
¿Por qué no dice algunas palabras sobre Mandela si mostraba un apego apasionado e indiscutible con el creador del Congreso Nacional Africano? No es que me preocupe su mutismo, ni que haga falta leer sus deliradas reflexiones, pero sorprende que deje vacía una oportunidad para opinar sobre alguien que admiraba, aunque el liderazgo de Mandela en Sudáfrica estuvo en la antípoda del ejercido por Castro sobre los cubanos.
Habrá que esperar. Ya estamos a finales de año y el gobierno cubano nunca tomará esa fecha para dar malas noticias.

2 comments:

  1. Como los gatos negros, con nueve vidas. Vamos a esperar.

    ReplyDelete